¡Viva Cristo Rey!
Centenario de la Epopeya Cristera en Roma
Boletín de Prensa
Roma acogerá congreso internacional por el centenario de la Epopeya Cristera
Tres jornadas en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz abordarán los Arreglos de 1929, el mundo devocional y social que formó a los católicos mexicanos y el sentido cristiano del martirio
ROMA, ITALIA.- A cien años del inicio de la Epopeya Cristera, Roma acogerá del 7 al 9 de octubre el Congreso Internacional «¡Viva Cristo Rey! — Centenario de la Epopeya Cristera», tres jornadas dedicadas a recuperar la memoria histórica, espiritual y martirial de uno de los grandes acontecimientos del catolicismo mexicano del siglo XX.
El encuentro, que se desarrollará en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, reunirá a académicos, investigadores, escritores y descendientes de protagonistas procedentes de México, Europa y Estados Unidos para estudiar los acontecimientos iniciados en 1926, el entorno religioso y social en el que se desarrollaron y el testimonio de quienes padecieron la persecución religiosa en México.
Las tres jornadas proponen un recorrido que parte de las difíciles negociaciones que condujeron al término de la lucha armada, se adentra después en el mundo religioso, devocional y social que formó a los católicos que resistieron la persecución y culmina con una reflexión sobre el sentido propiamente cristiano del martirio.
El congreso se inscribe en el tiempo de conmemoración abierto por los obispos de México con motivo del centenario. En su mensaje del 31 de julio de 2026, invitaron a vivir un «tiempo de memoria agradecida y de discernimiento eclesial», dentro de un horizonte que se extiende hacia el Jubileo Guadalupano de 2031 y el Jubileo de la Redención de 2033.
Recordar la Epopeya Cristera, desde esta perspectiva, no significa celebrar una guerra ni exaltar la violencia, sino recuperar una memoria que permita comprender las heridas del pasado, el valor de la libertad religiosa, el testimonio de los mártires y la necesidad de trabajar por la reconciliación y la paz.
Tres días en Roma
La primera jornada, el miércoles 7 de octubre, estará dedicada a «Negociando la paz: los Arreglos de 1929» y al difícil proceso que condujo al término de la fase armada de la Epopeya Cristera.
Las ponencias examinarán las negociaciones, sus actores y su dimensión diplomática, así como las consecuencias y controversias que el acuerdo suscitó entre quienes habían participado en la resistencia.
El restablecimiento del culto público abrió el camino hacia la paz, pero no resolvió inmediatamente las causas del conflicto ni puso fin a todos los sufrimientos. Para muchos católicos, el desenlace planteó además difíciles cuestiones de conciencia, obediencia, prudencia y responsabilidad hacia quienes habían asumido enormes sacrificios durante los años de persecución.
La jornada comenzará con la participación de los asistentes en la Audiencia General del Santo Padre y continuará por la tarde en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz.
La defensa de la fe desde la devoción
El jueves 8 de octubre, la mirada se desplazará de los acontecimientos políticos y militares hacia el mundo espiritual y social que los precedió.
La jornada estudiará las distintas respuestas de los católicos mexicanos ante la persecución: desde la movilización cívica y las asociaciones religiosas hasta la resistencia, el sacrificio personal y el martirio.
Una atención particular estará dedicada al corazón devocional del movimiento cristero y a las instituciones que durante las décadas anteriores habían contribuido a la formación de los católicos mexicanos.
La Epopeya Cristera no surgió en un vacío. La familia, la parroquia, las asociaciones laicales, las congregaciones religiosas y la educación católica se entrelazaron con una respuesta organizada para llevar a la práctica las enseñanzas sociales de Rerum Novarum. A ello se sumaba una intensa vida espiritual alimentada por los ejercicios espirituales, la devoción al Sagrado Corazón, la adoración eucarística y la piedad mariana.
En conjunto, estas realidades constituían un ecosistema religioso y social que acompañaba al católico desde la vida interior y familiar hasta su participación organizada en la sociedad.
La defensa de la fe puede entenderse así no solamente como una reacción frente a la persecución, sino también como el fruto de las devociones, prácticas e instituciones que habían formado previamente a quienes estuvieron dispuestos a defenderla.
El sentido del martirio
El viernes 9 de octubre, última jornada del congreso, las reflexiones se concentrarán en «El sentido del martirio» y en el testimonio de los mártires mexicanos.
La palabra mártir significa testigo. Desde la tradición cristiana, el mártir no es simplemente una víctima inocente de la violencia: su martirio consiste en dar testimonio de Cristo, incluso cuando ese testimonio exige la entrega de la propia vida.
La jornada situará la experiencia mexicana dentro de la tradición más amplia del martirio cristiano y abordará la relación entre conciencia, libertad, poder, sacrificio y testimonio, desde los primeros siglos de la Iglesia hasta las persecuciones de la época contemporánea.
La cuestión conserva una particular actualidad en un mundo marcado todavía por guerras, persecuciones y otras formas de violencia. El pasado 19 de septiembre, durante la solemnidad de San Genaro en Nápoles, resonó el deseo de que, cuando la ciudad vuelva a reunirse dentro de un año, la única sangre que fluya sea la de San Genaro, y no la de las víctimas de las guerras y de la violencia.
La imagen expresa el deseo de que cese el derramamiento de sangre inocente, pero precisamente porque se trata de la sangre de San Genaro mártir, remite también a una pregunta fundamental: ¿qué convierte una muerte en martirio?
Para la tradición cristiana, el martirio no se define solamente por la inocencia de quien muere ni por la violencia de su muerte. Es, ante todo, testimonio de Cristo.
Memoria, formación y testimonio
Las tres jornadas buscan así aproximarse a una misma historia desde perspectivas complementarias.
Las negociaciones de 1929 permiten comprender el difícil desenlace histórico de la Epopeya Cristera; las devociones, asociaciones e iniciativas de acción social permiten reconstruir el mundo que formó a quienes la protagonizaron; y el martirio conduce a la pregunta por aquello que llevó a algunos de ellos a entregar la propia vida.
El encuentro reunirá no solo a académicos e investigadores, sino también a descendientes de protagonistas de aquellos acontecimientos, incorporando a la investigación histórica una memoria familiar que todavía permanece viva en México.
Documentos, fotografías, testimonios transmitidos entre generaciones, libros, reliquias y objetos devocionales permitirán acercarse también a la dimensión humana y espiritual de una historia que, a cien años de distancia, continúa siendo objeto de investigación y reflexión.
El propósito del encuentro es contribuir a una memoria que no busque reabrir las heridas del pasado, sino conocer con mayor profundidad lo ocurrido y reflexionar sobre la libertad religiosa, el testimonio cristiano, el perdón y la reconciliación.
A cien años del inicio de la Epopeya Cristera, esa memoria mexicana llegará así a Roma para encontrarse con la tradición más amplia de la Iglesia y con la experiencia de quienes, en distintos tiempos y lugares, han dado testimonio de su fe.
Ese testimonio quedó expresado en el grito que acompañó a muchos católicos mexicanos hasta la muerte y que, cien años después, da nombre al encuentro de Roma:
¡Viva Cristo Rey!
Organización
El Congreso Internacional «¡Viva Cristo Rey! — Centenario de la Epopeya Cristera» es promovido por el Centro Cristianesimo e Società de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz y la Cátedra Anacleto González Flores de Guadalajara.
Las tres jornadas se desarrollarán en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, Roma, los días 7, 8 y 9 de octubre de 2026.
Inscripción: €50
Estudiantes universitarios: entrada gratuita.